Derecho Romano

Antiguos profesores de Derecho Romano

Fotografía de Melquíades Álvarez y Rodríguez Posada

Melquíades Álvarez y Rodríguez Posada (1864-1936)

Jurista español, representante en sus inicios del republicanismo al estilo de Nicolás Salmerón, criticando con dureza el caciquismo, y fundador en 1912 del Partido Reformista, fue desplazándose posteriormente hacia posiciones más moderadas.

Nació en Gijón en 1864 y fue ejecutado en Madrid el 22 de agosto de 1936. Estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, consiguiendo licenciarse en 1883. Tras un primer intento fallido, ganó la cátedra de Derecho Romano de la Universidad de Oviedo en 1889, en cuyo ejercicio tomó contacto con el grupo de profesores que promovieron la Extensión Universitaria, inspirados por la Institución Libre de Enseñanza. Fue además decano del Colegio de Abogados de la capital asturiana. Se presenta a las elecciones a diputados a cortes de 1898 por la circunscripción de Oviedo, en sustitución de Manuel Pedregal, candidato del republicanismo tradicional. Obtiene el respaldo del electorado, pero las presiones del conservador Alejandro Pidal y Mon hacen que su puesto sea declarado vacante, impidiéndosele ocupar su escaño. En 1901 se presenta nuevamente, concitando un apoyo ferviente por parte del republicanismo urbano de Gijón y Oviedo y sentándose finalmente en el Parlamento, donde pasa a engrosar el grupo del Partido Unión Republicana, liderado por Nicolás Salmerón. En las elecciones de 1909 se traba una alianza entre republicanos y socialistas que concurrirán conjuntamente a las mismas, a resultas de la cual Pablo Iglesias se convertiría en el primer diputado socialista de la historia de España.

En 1912, en el escenario del palacio del Retiro de Madrid, se funda el Partido Reformista, promovido por el propio Melquíades Álvarez. Esta nueva formación, que contó inicialmente con el apoyo de numerosos intelectuales como Ortega y Gasset, Galdós o Américo Castro, incorporaba un planteamiento accidentalista con respecto a la forma de gobierno que se traducía en reconocer la institución monárquica siempre y cuando ésta se regenerase mediante una nueva constitución que pusiera punto final al régimen de la Restauración. La conjunción republicano-socialista se mostró reticente con respecto al nuevo partido y, aunque ello no fue óbice para su apoyo a la huelga general de 1917, Melquíades Álvarez había iniciado una evolución ideológica, abandonando el discurso fervientemente republicano de su juventud, que determinó la ruptura de la conjunción y ulteriormente su connivencia con la monarquía. Así, en 1923, en el marco de las tensiones derivadas del desastre de Annual, que llevaron a la formación de un gobierno de concentración nacional, aceptó la presidencia del Congreso de los Diputados que le ofrecía Alfonso XIII. Un importante sector de sus seguidores reprobó este cambio de posición, considerado por muchos como una traición, y fueron abandonando paulatinamente las filas del reformismo para ingresar en formaciones estrictamente republicanas.

Durante la dictadura de Primo de Rivera, Melquíades Álvarez se opuso al golpe militar y redactó un manifiesto en 1926 en conjunción con un grupo de políticos monárquicos defensores del sistema constitucional. Participó en la “Sanjuanada” y en todos los actos que buscasen socavar la dictadura en aras al restablecimiento de un orden constitucional de carácter monárquico. Con el advenimiento de la II República el Partido Reformista que lideraba fue reconvertido en el Partido Liberal Demócrata. No obstante, sus apoyos decrecieron significativamente y quedó desacreditado a ojos de las fuerzas obreras y de las republicanas, que incluso le responsabilizaron de la tentativa de golpe de estado del general Sanjurjo en 1932. Formó coalición con Acción Popular para las elecciones de 1933 y, aunque rehusó el cargo de ministro, varios miembros de su partido sí entraron en el gobierno de Lerroux. Al iniciarse la Guerra Civil fue detenido y ejecutado en la Cárcel Modelo de Madrid el 22 de agosto de 1936.

Enciclopedia Oviedo

Manuel Miguel de las Traviesas (1878-1936)

Manuel Miguel de las Traviesas (Caleao, Asturias, 2 de abril de 1878 –† Oviedo, 19 de septiembre de 1936), jurista español.

Catedrático de Derecho Romano y Civil, en la Universidad de Oviedo. Cursa en Oviedo el bachillerato, con brillantes notas, y en 1894 ingresa en la Universidad, que en aquellos tiempos era la famosa de los Leopoldo Alas (Clarín), Aniceto Sela Sampil, Félix Aramburu y Zuloaga, Fermín Canella Secades, Adolfo González Posada, Rafael Altamira, José María Serrano, Melquíades Álvarez, etc. Obtiene el premio extraordinario de licenciatura, hace el doctorado, desempeña auxiliarías en Valladolid y en Zaragoza y gana, por oposición, la cátedra de derecho romano de la Universidad de Sevilla en 1911, desde la que, dos años después, pasa a Oviedo por permuta. Posteriormente, se le acumuló una de derecho civil que desempeñó hasta su muerte.

Fue un apasionado del estudio; su erudición, que era inmensa, trató siempre de transmitirla a los discípulos por medio de los casos prácticos que continuamente les proponía. Era un espíritu serio, correcto, liberal y bien intencionado. Durante la II República Española fue nombrado, en representación de las universidades, vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales, del que más tarde llegó a ser vicepresidente.

La mayor parte de su obra científica aparece publicada en la "Revista de Derecho Privado", con títulos como: Sobre nulidad jurídica, La defensa privada, El derecho al nombre, Jurisprudencia y Derecho privado, El juego y la apuesta, Gestión de negocios, Las personas jurídicas, La culpa, Contrato de arrendamiento, El testamento, y otros muchos.

La Universidad de Oviedo, en recuerdo del ilustre catedrático, tiene instituido, con su nombre, un premio de fin de carrera para el alumno con mejor expediente en Derecho privado. Además, el Ayuntamiento de Oviedo, el 14 de noviembre de 1963 abrió una calle con su nombre.

Fotografía de Juan Iglesias Santos

Juan Iglesias Santos

Nació en Las Veguillas (Salamanca) en 1917. Obtuvo el doctorado en Derecho por la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que comenzó su actividad docente, como profesor auxiliar, a los 18 años. Desde 1953 ejerció como catedrático de Derecho Romano en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, de la que es en la actualidad decano honorario. Ha llevado a cabo una intensa labor de investigación y docencia durante casi sesenta años y, desde 1980, forma parte de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

Ha publicado numerosas obras sobre Derecho Romano, entre ellas "Derecho Romano. Historia e instituciones", que ha servido de herramienta de estudio para miles de universitarios de España y América, "Derecho Romano. Instituciones de Derecho Privado" (1950), obra que alcanzó una gran resonancia internacional, o "Espíritu de Derecho Romano" (1980). Además, es autor de otros trabajos monográficos entre los que destaca "Miniaturas histórico-jurídicas". Su actividad literaria no se circunscribe únicamente a esta disciplina. Juan Iglesias Santos ha publicado una novela autobiográfica bajo el título "Don Magín, profesor y mártir" y ha colaborado en diversas publicaciones, como La Gaceta o ABC.

Es académico de número de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Nápoles, presidente de honor de la Sociedad Española de Derecho Romano y miembro de la Société Internacionale des Droits de l'Antiquité. Entre otras distinciones, cuenta con la gran cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en su sección especial "Al Mérito Docente".

Premio Príncipe de Asturias Ciencias Sociales 2001

Fundación Príncipe de Asturias